
Pablo Baeza, Director Ejecutivo del SLEP Chiloé, destaca preparativos y desafíos para el inicio del año escolar

Este miércoles 5 de marzo marca el inicio del año escolar para los 210 establecimientos educacionales bajo la administración del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Chiloé. En este contexto, el Director Ejecutivo del organismo, Pablo Baeza, entregó detalles sobre los preparativos y los desafíos que enfrentan en este proceso de transición del sistema educacional.
Baeza enfatizó que el equipo del SLEP se ha desplegado en el territorio para atender necesidades esenciales como el abastecimiento de gas, pellets y leña para la calefacción, además del mantenimiento de espacios exteriores en colaboración con los municipios. «Tenemos 210 colegios con 210 realidades distintas. Los equipos directivos y docentes ya comenzaron las actividades desde el lunes, para identificar y resolver cualquier inconveniente previo al regreso de los estudiantes», señaló.
Un inicio con simbolismo
Como parte del acto inaugural del año escolar, se realizará la entrega de un árbol nativo en cada establecimiento, reflejando la nueva etapa que inicia la Educación Pública en la provincia. «Chiloé es uno de los servicios educativos más grandes del país en términos territoriales y queremos imprimir un sello de calidad, asegurando la resolución de problemas desde el primer día de clases», agregó Baeza.
Adquisición de insumos y burocracia
Respecto a las preocupaciones iniciales sobre la burocracia en la compra de insumos, Baeza aclaró que el SLEP ha trabajado en la planificación y licitación de adquisiciones para agilizar los procesos. «Había temores sobre la lentitud en la reposición de elementos como vidrios o insumos básicos, pero estamos organizando licitaciones para dar respuestas más rápidas y mejorar la competitividad de los precios», afirmó.
Problemas financieros heredados
Uno de los mayores desafíos del traspaso ha sido la gestión de deudas previas de los municipios. En particular, la situación en Ancud y Castro ha generado incertidumbre. «Nos hemos asegurado de pagar los sueldos de docentes y asistentes desde enero, pero hay deudas anteriores que aún deben ser resueltas por los municipios y estamos a la espera de pronunciamientos de Contraloría y la Superintendencia de Educación para definir la responsabilidad en estos casos», explicó Baeza.
Servicios básicos y continuidad operativa
Otro de los puntos críticos ha sido la continuidad de los servicios básicos en los establecimientos. Baeza reconoció que algunos contratos aún están a nombre de las antiguas corporaciones, lo que ha generado dificultades. Sin embargo, destacó que gracias a gestiones con proveedores, se ha asegurado la entrega de agua, combustible y otros suministros esenciales. «Las compañías han mostrado disposición para garantizar la continuidad del servicio mientras regularizamos los contratos», sostuvo.
Finalmente, el director del SLEP Chiloé subrayó la importancia de este cambio estructural en la educación pública de la provincia. «Queremos que la comunidad educativa entienda que ahora somos responsables de la educación pública en la isla y que nuestro compromiso es con la calidad del servicio educativo», concluyó.