Tramitan querella por fierrazo que casi le cuesta la vida a isleña

 

Se tramita una querella criminal por el delito de lesiones graves gravísimas tras el impacto de un objeto metálico en la Ruta 5 Sur. El requerimiento apunta directamente a la falta de mantención y fiscalización en la vía pública cercana a Puerto Montt.

El Ministerio Público inició la evaluación de una querella criminal por el delito de lesiones graves gravísimas ingresada ante el Juzgado de Garantía de Puerto Montt. La ofensiva judicial aborda la situación de Patricia Barrientos (54), residente de la comuna de Ancud, quien se encuentra bajo un diagnóstico complejo tras recibir el impacto de una pieza de fierro que traspasó por completo el vidrio frontal del automóvil donde se trasladaba.

La presentación judicial fue canalizada formalmente por el abogado Francisco Hurtado en representación directa de Manuel Alvear, cónyuge de la afectada. El requerimiento busca establecer responsabilidades penales e institucionales frente a lo ocurrido la jornada del pasado 8 de mayo en la Ruta 5 Sur, aproximadamente a la altura del kilómetro 20 en dirección al suroeste de Puerto Montt.

Conforme a los antecedentes que componen la pieza jurídica, los afectados iniciaron su viaje desde la localidad de Caulín, en el norte de la Isla Grande de Chiloé, con destino a la comuna de Puerto Varas. La planificación familiar consideraba pasar un fin de semana de descanso en la zona continental. Sin embargo, tras sobrepasar el peaje Troncal de la ruta, un imprevisto vial alteró de forma permanente la situación familiar mientras avanzaban por el tramo vial bajo control operativo de la Sociedad Concesionaria Ruta del Canal S.A.

El incidente se localizó específicamente en las inmediaciones de la pasarela La Goleta 2, punto de la ruta que en ese instante registraba intervenciones y faenas camineras en desarrollo.

Dinámica del siniestro en la ruta

La descripción de los hechos detalla que un elemento de fierro de unos 40 centímetros de longitud permanecía libre sobre la superficie de rodado. El fragmento metálico se proyectó directo hacia la cabina, rompiendo el cristal del parabrisas en el sector del acompañante donde viajaba Barrientos, propinándole un fuerte golpe en la zona del cuello.

La agresión del objeto contundente ocasionó una herida cortante de consideración en la región cervical lateral de la víctima, cuadro clínico severo que mantiene a la paciente bajo evaluación con un diagnóstico médico inicial de paraplejia.

El recurso legal apunta de forma expresa a las obligaciones de resguardo técnico de la concesionaria vial. La tesis de la querella argumenta que la firma administradora posee la responsabilidad jurídica ineludible de coordinar rondas de vigilancia permanentes, garantizando una calzada despejada de escombros o proyectiles potenciales que pongan en peligro la integridad física de los automovilistas.

A nivel de diligencias investigativas, el abogado patrocinante requirió formalmente la incorporación de informes periciales a cargo de la Sección Investigadora de Accidentes en el Tránsito (SIAT) de Carabineros, junto con los reportes clínicos actualizados del Hospital Regional de Puerto Montt. Del mismo modo, se solicitó oficiar a la compañía concesionaria con el fin de transparentar las bitácoras, registros de monitoreo y las identidades del personal asignado a las tareas de inspección de la vía durante la jornada del suceso.

Evolución médica y estado de la paciente

Manuel Alvear expuso la dantesca situación de salud que afronta su esposa, confirmando la ejecución de múltiples pabellones quirúrgicos en el recinto asistencial de Puerto Montt.

«Le hicieron una cirugía, está respirando por la garganta, tiene un tubito ahí. Ya le han hecho como tres cirugías, una en el cuello, en la garganta y otra más donde le repararon todo el daño que le hizo el fierro», comentó la fuente.

El esposo de la paciente indicó que mantiene un traslado diario continuo desde la provincia de Chiloé hacia el continente para monitorear el caso de cerca:

«Hoy justo se cumplió un mes de lo que pasó y vengo todos los días a verla», ratificó.

Alvear rememoró el adverso escenario planteado en primera instancia por los especialistas médicos:

«A mí el doctor me dijo que mi señora iba a quedar parapléjica y que no iba a controlar el esfínter. Pero parece que Diosito está poniendo las manos. Nosotros llamamos a unos monjes de Brasil y aceptaron operar a distancia. Hay que orar por mi señora», relató.

Durante los últimos días de hospitalización, el núcleo familiar ha registrado leves variaciones que alientan las expectativas de progreso de manera sorpresiva:

«Algo está pasando. Mueve una patita, la rodilla izquierda. Es un milagro porque la ciencia médica me dijo que ella ni siquiera iba a sentir sus piernas. Está avanzando y yo le digo con fe que vamos a salir adelante», sostuvo Alvear con optimismo.

El grupo familiar insistió en la necesidad de que la indagatoria judicial se agilice para dar respuestas claras sobre las omisiones de seguridad vial:

«Ojalá toda la investigación siga avanzando. Yo lo único que puedo decir es que mi señora está grave en el Hospital de Puerto Montt y alguien tiene que hacerse responsable», concluyó el cónyuge.

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