
Reflotan el catamarán Koñimo I a cinco meses de la tragedia que dejó seis muertos en el estuario del Reloncaví
Las labores de rescate de la embarcación culminaron la madrugada de este domingo. La Fiscalía y la PDI iniciarán peritajes clave para determinar fallas mecánicas y responsabilidades humanas en el fatal accidente.
Domingo, 21 de junio de 2026
REGIONAL. Durante la madrugada de este domingo se concretó con éxito el reflotamiento total del catamarán Koñimo I, embarcación que permanecía hundida en las aguas del estuario del Reloncaví desde el pasado 27 de enero, en un trágico accidente marítimo que cobró la vida de seis personas y dejó a dos sobrevivientes.
Los trabajos para traer la nave de regreso a la superficie se habían iniciado a principios de junio y culminaron tras un complejo operativo técnico. Las maniobras forman parte de las diligencias investigativas fundamentales que lidera la Fiscalía de Osorno para esclarecer las causas del siniestro.
Tras confirmarse el éxito de la operación, la fiscal a cargo del caso, María Angélica de Miguel, destacó el inicio de una nueva fase en la indagatoria. “Ahora viene una etapa muy importante, que es la realización de los distintos peritajes que se van a realizar junto a la Policía de Investigaciones (PDI)”, señaló la persecutora.
Peritajes y búsqueda de responsabilidades
Por su parte, Francisco Paredes, abogado que representa a tres de las familias de las víctimas fatales, entregó detalles sobre las solicitudes técnicas que se han puesto sobre la mesa para el análisis de la nave. Según explicó, las pericias apuntan tanto al diseño del catamarán como a los protocolos de seguridad implementados al momento del accidente.
“Se están pidiendo los planes de emergencia, equipos de salvamento y todas las diligencias que puedan establecer, desde el punto de vista de la ingeniería naval, cuáles son las causas del hundimiento”, manifestó el jurista.
Asimismo, Paredes apuntó a las posibles negligencias preventivas por parte de los empleadores: “Desde el punto de vista de la ingeniería en prevención de riesgos, [buscamos establecer] la deficiencia en las medidas adoptadas por la empresa, tanto empleadora como la empresa mandante Salmones Austral, en la causa del fallecimiento de estos trabajadores”.
La investigación del caso se mantiene bajo estricto desarrollo y busca determinar de manera científica si el naufragio se debió a fallas mecánicas de la estructura o a responsabilidades de carácter humano. En el transcurso de los cinco meses que han pasado desde la tragedia, el Ministerio Público ya ha instruido allanamientos a las oficinas de la empresa propietaria del catamarán y a la firma que contrató los servicios de los operarios fallecidos.




