
Milei defendió la inocencia de Adorni tras su renuncia y destacó el «músculo político» de Santilli
El presidente argentino aseguró en una entrevista exclusiva que la salida del exjefe de Gabinete se debió a agresiones hacia su familia y que la fusión de carteras busca reimpulsar las reformas con mayor oficio político.
En una intensa jornada para la política argentina, el presidente de la Nación, Javier Milei, rompió el silencio tras confirmarse la renuncia indeclinable de Manuel Adorni a la Jefatura de Gabinete y la designación de Diego Santilli como su sucesor. En diálogo exclusivo con La Nación, el mandatario respaldó categóricamente al funcionario saliente, atribuyó su salida a un «ataque mediático encarnizado» que escaló hacia su círculo íntimo y detalló el nuevo rumbo estratégico del Gobierno.
El factor familiar detrás de la salida de Adorni
Durante la entrevista telefónica, Milei fue enfático al señalar que la dimisión de Adorni no estuvo motivada por cuestiones de gestión o por el avance de las investigaciones judiciales en su contra. «La posición de Manuel fue que ya eran inadmisibles los niveles de ataque personal que estaba recibiendo, en especial cuando en este tipo de cosas empezó a recibir agresiones en sus hijos y en su mujer», afirmó el presidente, precisando que una vez que se vulneró la seguridad de su familia, la renuncia se volvió «indeclinable».
El jefe de Estado defendió el principio de inocencia del exjefe de Gabinete, remarcando que la justicia aún no se ha expedido y criticando con dureza la postura de los medios de comunicación y de sectores de la oposición. «Yo sigo confiando en la inocencia de Adorni, es una persona honesta», sostuvo. Asimismo, rechazó las críticas que sugerían que la permanencia del funcionario desgastaba la figura presidencial o traba las negociaciones legislativas, argumentando que bajo su gestión se alcanzaron importantes hitos como la modernización laboral y acuerdos internacionales.
Santilli y la reestructuración del Gabinete
Para suceder a Adorni, el Ejecutivo optó por una reconfiguración de la estructura ministerial similar a la implementada anteriormente con Guillermo Francos. Milei confirmó que se procederá a fusionar nuevamente el Ministerio del Interior con la Jefatura de Gabinete, un área que, según sus palabras, «requiere de músculo político».
«Diego Santilli es un gran trabajador que conoce bien el oficio, tiene mucho oficio político», destacó el mandatario desde la Quinta de Olivos, donde se encontraba reunido junto a su hermana, la secretaria general de la Presidencia Karina Milei, y el propio Santilli. De acuerdo con el presidente, este movimiento estratégico busca reimpulsar el paquete de reformas oficialistas y aceitar el diálogo y la negociación directa con los gobernadores provinciales y el Congreso de la Nación.
En la misma línea de reestructuración, se anticipó que la Secretaría de Medios volverá a la órbita de la Secretaría General de la Presidencia, bajo la conducción de Karina Milei, mientras que el vocero presidencial, Adrián Ravier, reportará de forma directa al jefe de Estado.
Proyecciones económicas y balance de gestión
Aprovechando el espacio, el presidente trazó un balance optimista de los indicadores económicos vigentes, asegurando que la inflación mantiene un «sendero decreciente» y ratificando que el Gobierno no flexibilizará la dureza de su política monetaria «hasta que terminemos la inflación».
Milei defendió con cifras las metas de su administración, afirmando que el Producto Bruto Interno (PBI) desestacionalizado ha registrado mejoras notables y que indicadores de vulnerabilidad social como la pobreza y la indigencia han mostrado bajas en las mediciones mensuales. «Argentina ha entrado en el camino que la va a hacer grande nuevamente», concluyó, proyectando un escenario de fuerte crecimiento a largo plazo impulsado por el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y las reformas estructurales en curso.



