
Estallido k-pop: el IND queda en la mira de la ARMY tras negar el Estadio Nacional para los conciertos de BTS
La decisión del Instituto Nacional de Deportes de no autorizar el Coliseo Central para los tres shows de octubre desató protestas de fans, cuestionamientos en el Congreso y un cruce de responsabilidades con la productora DG Medios. La razón oficial: el escenario 360° de 600 toneladas podría destruir la cancha híbrida por meses.
Los tres conciertos que la banda surcoreana BTS tenía programados para el 14, 16 y 17 de octubre en el Estadio Nacional de Santiago quedaron en suspenso luego de que el Instituto Nacional de Deportes (IND) resolviera no autorizar el uso del principal recinto deportivo del país. La medida dejó en el aire un evento con entradas completamente agotadas y encendió una ola de reacciones que va desde la fanaticada hasta el propio Congreso.
Según el organismo, la determinación responde exclusivamente a criterios técnicos y de continuidad asociados al estado del campo de juego. El punto crítico está en el montaje: la gira contempla un escenario central tipo 360° que se instala sobre toda la cancha y que ejerce una presión cercana a las 600 toneladas sobre la superficie de césped natural híbrido, la configuración más exigente posible para ese tipo de pasto. De acuerdo con los antecedentes del IND, permitir el espectáculo bajo esas condiciones implicaría inutilizar la cancha por varios meses y comprometer eventos ya agendados, entre ellos un partido oficial de la Selección Chilena y la Teletón 2026.
«Nunca se confirmaron las fechas»
La ministra del Deporte, Natalia Ducó, salió a precisar que la negativa no equivale a una cancelación definitiva de los shows, pero fue enfática en que el recinto jamás estuvo confirmado de manera formal. La autoridad sostuvo que el IND nunca emitió los decretos oficiales que habitualmente se dictan en estos casos y que, durante meses, se evaluaron alternativas que no lograron compatibilizarse con el calendario deportivo del estadio.
En esa línea, la ministra apuntó directamente contra la productora DG Medios, a la que responsabilizó por haber iniciado la venta de entradas pese a que el trámite no estaba cerrado. Según su versión, la compañía sabía que el decreto no había sido confirmado y aun así puso los tickets a la venta. Ducó agregó que los conciertos todavía podrían concretarse si se modifica el diseño del escenario.
Desde La Moneda, el biministro Claudio Alvarado también abordó la controversia y reforzó los argumentos técnicos, subrayando el riesgo de hundimiento de la cancha y el daño irreversible al pasto si se aceptaba un montaje de esa magnitud.
La ARMY se moviliza
La reacción del fandom no se hizo esperar. Decenas de seguidores se congregaron en las afueras del Estadio Nacional con carteles y lienzos para manifestar su molestia, denunciando la incertidumbre que genera la medida a pocos meses del evento. Los fanáticos recordaron que las entradas fueron adquiridas con gran anticipación y que muchos seguidores de regiones ya invirtieron en pasajes y hospedaje.
El club de fans oficial de BTS en Chile cuestionó la resolución y exigió que tanto el Estado como la productora asuman su responsabilidad frente a quienes ya comprometieron recursos económicos y emocionales. La agrupación pidió agotar todas las alternativas posibles para que la banda llegue al país en las fechas acordadas, ya sea en el Estadio Nacional con las garantías técnicas necesarias o en un recinto que asegure la calidad del espectáculo. Además, hicieron un llamado a la transparencia y a mantener informada a la comunidad.
Alternativas sobre la mesa
Como salida, el IND puso a disposición de DG Medios la Explanada Sur del Parque Estadio Nacional para evaluar la viabilidad del evento sin intervenir el Coliseo Central. La opción, sin embargo, no convence a quienes ya tienen entradas numeradas y fue descartada de plano por sectores del fandom.
A la búsqueda de recintos se sumaron ofertas desde otras ciudades. La alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, ofreció el Estadio Sausalito, mientras que el alcalde de Concepción, Héctor Muñoz, puso a disposición el Estadio Ester Roa Rebolledo, con capacidad para más de 30.000 espectadores.
A la espera de una definición
Por el lado de la organización, la agencia representante de la banda —vinculada al conglomerado HYBE— señaló que está analizando la situación antes de fijar una postura oficial, sin confirmar hasta ahora una cancelación ni un cambio de sede. Las entradas para las tres fechas permanecen agotadas y miles de seguidores en Chile y la región aguardan un pronunciamiento definitivo de los productores.
Mientras tanto, la controversia escaló al plano político, con parlamentarios de la Comisión de Cultura exigiendo que se respeten las fechas, advirtiendo por el impacto económico y en la imagen de Chile como sede de eventos masivos. El desenlace, por ahora, sigue abierto




