
Alcalde y Concejo de Guaitecas rechazan que la comuna sea considerada en una eventual Región de Chiloé
El alcalde de Guaitecas, Bans Puinao Carimoney, junto al Concejo Municipal, manifestó su «rechazo tajante» al proyecto de resolución presentado por el diputado Alex Nahuelquín junto a la Bancada de la Gente, que solicita al Ejecutivo avanzar en los estudios que permitan fundamentar la creación de una eventual Región de Chiloé, considerando a la comuna insular —hoy perteneciente a la Región de Aysén— entre los territorios que la integrarían.
En un comunicado difundido este lunes 17 de agosto, el municipio dejó «expresa constancia» de que ni el alcalde ni el Concejo fueron informados o consultados, que no participaron en la elaboración, discusión ni presentación de la iniciativa, y que no han otorgado respaldo ni consentimiento para que Guaitecas sea incorporada a una eventual región chilota.
El documento agrega un llamado a la tranquilidad de los vecinos: sostiene que se trata de una iniciativa parlamentaria y que no existe actualmente ninguna decisión que implique que Guaitecas deje de formar parte de la Región de Aysén. El municipio señaló además que se encuentra reuniendo antecedentes para conocer con mayor detalle los alcances de la propuesta y evaluar los pasos a seguir junto a las autoridades correspondientes.
Qué dice realmente el proyecto
Conviene precisar el punto, porque es donde se genera la confusión. El proyecto de resolución no crea la Región de Chiloé ni traslada comuna alguna. Lo que hace es pedirle al Gobierno que ordene los estudios técnicos —de factibilidad administrativa, económica y territorial— que permitan sustentar con evidencia una propuesta seria de regionalización. Es un paso previo al paso previo.
Y aquí está lo relevante para Guaitecas: el proyecto no la saca de Aysén. La menciona dentro del territorio que ese eventual estudio debería considerar.
Qué es un proyecto de resolución
Un proyecto de resolución no es una ley ni un proyecto de ley. Tampoco es una moción parlamentaria capaz de modificar la división político-administrativa del país.
Es el instrumento mediante el cual un grupo de diputados le pide formalmente al Presidente de la República que haga algo dentro de sus atribuciones. Se presenta en la Cámara, se vota en Sala y, si se aprueba, se despacha como oficio a La Moneda. Hasta ahí llega. No obliga al Ejecutivo a nada: el Gobierno puede acogerlo, responderlo o simplemente archivarlo, sin consecuencia jurídica alguna.
Crear una región, en tanto, requiere una modificación legal que solo puede iniciar el Presidente de la República, porque implica gasto público —gobierno regional, servicios, dotación de funcionarios, delegaciones—. Es materia de iniciativa exclusiva del Ejecutivo. Ningún parlamentario puede hacerlo por su cuenta.
El antecedente que conviene recordar
No es la primera vez. En mayo de 2024 la Cámara aprobó, con 99 votos a favor, 13 en contra y 12 abstenciones, un proyecto de resolución impulsado por el entonces diputado Fernando Bórquez que solicitaba al Gobierno considerar una nueva región que abarcara el archipiélago junto a las islas Desertores. Esa iniciativa no tuvo mayor repercusión y terminó convertida en letra muerta.
La respuesta del actual Gobierno tampoco se hizo esperar. A comienzos de este mes, el biministro del Interior y vocero de Gobierno, Claudio Alvarado —nacido en Castro—, fue consultado por la propuesta de Nahuelquín y respondió que la actual organización político-administrativa del país ya se encuentra establecida, agregando que por el momento no existen iniciativas al respecto.
Con ese escenario, el pronunciamiento de Guaitecas apunta menos al fondo del debate regionalista y más a la forma: que se hable de su territorio sin haber sido parte de la conversación. El municipio comprometió mantener informada a la comunidad sobre los antecedentes oficiales que se conozcan.




