
Trece chalupas y una promesa de 1778: la «Marboga» de Apiao se quedó con la Preba
La chalupa «Marboga», de isla Apiao, ganó este domingo la tradicional Preba, la travesía a remo que abre la festividad de Jesús Nazareno de Caguach, en la comuna de Quinchao. La embarcación cubrió el recorrido entre Apiao y Caguach en 51 minutos.
El segundo lugar fue para la «Chaulinec 2», de isla Chaulinec, con 53 minutos, y el podio lo cerró la «Madre de Gracia», de isla Tac, con 55 minutos. En total participaron trece chalupas de los cinco pueblos del mar interior, en una jornada de cielos despejados y temperatura agradable, condiciones poco habituales para un 23 de agosto en el archipiélago.
La Preba se corre cada año en esta fecha desde 1778 y recuerda la forma en que se resolvió dónde quedaría la imagen de Jesús Nazareno que el sacerdote franciscano Hilario Martínez trasladó desde Tenaún. Ante la falta de acuerdo entre Caguach, Alao, Apiao, Tac y Chaulinec —y el riesgo de que se rompiera la tregua entre ellos—, se acordó una competencia de embarcaciones a remo: la isla vencedora conservaría la imagen y las demás se comprometían a asistir a la fiesta y colaborar en su realización cada año. Ganaron los remeros de Caguach, y ahí quedó el Nazareno.
«No es una competencia»
El alcalde de Quinchao, René Garcés, que siguió la travesía desde el punto de partida en Apiao, describió la jornada como un acto de fe antes que como una carrera.
«Está lleno de emociones. Tú ves los rostros de las familias que esperan ansiosas que llegue la chalupa», señaló la autoridad, que destacó la incorporación de nuevas generaciones: «la juventud con mucha fuerza está llegando y volviendo a las prácticas tradicionales de la fe».
Garcés relató además haber conversado con Tamara, una joven de la isla que reman junto a los hombres. «En algún momento se mezclaron hombres y mujeres en este trabajo de la chalupa», apuntó, en referencia a una tradición que durante generaciones fue exclusivamente masculina.
Sobre el sentido de la actividad, el alcalde fue explícito: «la gente, a través de las chalupas, del remar, vuelca todo lo que es su religiosidad». Y agregó que fue una «entre comillas, competencia» la que permitió que la imagen se quedara en Caguach. El municipio, dijo, apoya operativamente la organización que encabezan las propias comunidades y sus fiscales de isla.
La autoridad valoró también la transmisión por streaming de la travesía, que permitió seguirla desde fuera del archipiélago: «hay mucha gente que llega a conocer esta actividad, que no es tan conocida».
La palabra
El nombre de la travesía no es una deformación reciente. Preba es la forma chilota de prueba y responde a un fenómeno del castellano popular documentado desde la Edad Media: cuando el diptongo ue sigue a una consonante labial —p, b, f, m—, la parte labial tiende a perderse. Es el mismo mecanismo que en el habla tradicional del archipiélago produce reitimiento por derretimiento, güeno por bueno o mesmo por mismo.
Chiloé conservó esos rasgos porque quedó aislado por tierra del resto del país tras el desastre de Curalaba, en 1598, con un contacto principalmente marítimo durante más de dos siglos. Donde en el resto de Chile la escuela y la ciudad corrigieron esas formas, en el archipiélago siguieron siendo la norma.
Quien insistía en resguardar esa palabra era Ramón Yáñez Delgado, profesor, investigador, folclorista y cronista fallecido en marzo de 2025, autor de la canción «Nazareno de Caguach» y durante años una de las voces que más hizo por documentar la vida marítima del mar interior. En sus crónicas recogía el habla de los lugareños tal cual la escuchaba: ellos no decían prueba, decían preba, y a quienes la remaban los llamaba preberos.
Lo que viene
Tras la Preba, las comunidades de las cinco islas comienzan a preparar la iglesia para recibir a los peregrinos y se reúnen cada tarde a orar en el templo durante los nueve días previos a la celebración central: la novena. Desde el 28 de agosto empiezan a llegar las embarcaciones con fieles desde todos los puntos del archipiélago, hasta la misa y procesión del domingo 30 de agosto.




