
Boric acusa a Kast de mentir y suspenden reuniones por «cable chino»
La tensión entre el Palacio de La Moneda y el equipo del presidente electo, José Antonio Kast, alcanzó un punto de quiebre definitivo este martes. Tras una reunión privada entre ambos líderes, el presidente Gabriel Boric acusó frontalmente a su sucesor de faltar a la verdad respecto al manejo de información sobre el polémico proyecto de cable submarino entre Chile y China. Esta controversia no solo ha empañado el clima de la transición, sino que provocó la suspensión inmediata de todas las reuniones bilaterales que restaban para el cambio de mando del próximo 11 de marzo.
El conflicto escaló luego de que el futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, criticara públicamente lo que calificó como una falta de deferencia y transparencia por parte de la administración saliente. Ante estas declaraciones, el mandatario decidió detallar la cronología de los hechos en una declaración pública junto a sus ministros, asegurando que el pasado miércoles 18 de febrero se comunicó personalmente con Kast para advertirle sobre la sensibilidad geopolítica del proyecto y las advertencias recibidas desde Estados Unidos. Según Boric, era fundamental que una decisión de tal magnitud fuera conversada entre ambos gobiernos debido a su naturaleza estratégica.
La situación se agravó el viernes 20 de febrero, coincidiendo con las sanciones estadounidenses impuestas a tres funcionarios chilenos. El presidente relató que, encontrándose en actividades de trabajo en Rapa Nui, intentó comunicarse de manera «insistente» con el presidente electo para coordinar acciones, pero acusó una abierta «falta de voluntad» de la contraparte que impidió cualquier contacto efectivo. Este desencuentro fue el preámbulo de una cita en La Moneda que, lejos de acercar posturas, terminó en un ultimátum por parte de Kast.
De acuerdo con el relato del jefe de Estado, el presidente electo condicionó la continuidad de las reuniones de traspaso a que Boric se retractara de haber afirmado que le informó previamente sobre el cable chino. Al considerar dicha exigencia como una petición basada en una falsedad, el mandatario se negó, lo que gatilló la decisión de la administración entrante de suspender las citas sectoriales pendientes.
Al cierre de su intervención, el presidente Boric enfatizó que, pese a las acusaciones de mentiras y falta de información, su gestión mantendrá el compromiso de realizar un traspaso transparente hasta el último día de su mandato. El jefe de Estado dio su palabra a la ciudadanía de que la disposición al diálogo existió en todo momento por parte de su equipo, lamentando que la falta de voluntad política empañe una tradición republicana de continuidad en las políticas de Estado.




