
Comunidad del Colegio Vínculos de Castro alza la voz: Exigen medidas urgentes de seguridad vial en Galvarino Riveros
Estudiantes, apoderados y docentes se manifestaron de forma pacífica para denunciar el peligro constante al que se exponen diariamente debido al exceso de velocidad de vehículos menores y de alto tonelaje en un sector que carece de infraestructura básica de seguridad.
CASTRO – Con pancartas, cánticos y una presencia activa a un costado de la calle Galvarino Riveros, la comunidad del Colegio Vínculos de Castro realizó una protesta para llamar la atención de las autoridades ante lo que califican como un «peligro inminente» para los niños y niñas que asisten al establecimiento.
La movilización surge tras años de espera por soluciones que no llegan. La calle Galvarino Riveros, una de las arterias con mayor flujo de la ciudad, presenta un escenario crítico para el colegio: alta velocidad de camiones y vehículos particulares, y la existencia de una sola vereda, lo que obliga a los estudiantes a cruzar en condiciones de extrema vulnerabilidad.
«No nos han tomado en cuenta»
Cecilia Barría, Presidenta del Centro de Padres, expresó el malestar de las familias ante la falta de respuestas institucionales. «Se toma esta decisión porque ha pasado mucho tiempo y se ha tratado de que se haga algo por medio de las autoridades. No nos han tomado en cuenta».
Barría enfatizó que la mayoría de los estudiantes provienen de sectores cercanos como Salvador Allende y muchos caminan solos. «Tenemos el gran problema de cómo cruzan. Vienen muchos autos de arriba, camiones… se han caído niños en la mitad de la calle por tratar de pasar rápido».
Respeto nulo por la zona escolar
Por su parte, Doraliza Millán, Secretaria del Centro de Padres, señaló que la situación se vuelve insostenible durante las horas de entrada y salida, agravada por la presencia de otro colegio cercano. «Es un flujo constante de vehículos, micros, colectivos… nadie respeta que hay niños o adultos mayores dejando a sus nietos. Queremos que alguien se preocupe de colocar un reductor de velocidad o lomo de toro».
Siete años de riesgo constante
El cuerpo docente también se hizo parte de la denuncia. El profesor de matemáticas, Ángel Labarca, subrayó que este es un problema que arrastran desde hace siete años sin encontrar una solución concreta como un paso de cebra o señalética adecuada.
«Esta iniciativa de protesta nace de los propios estudiantes, quienes ven claro el riesgo que corren ellos y sus familias», explicó Labarca. El docente entregó cifras que dimensionan la magnitud del riesgo diario:
• Población escolar: Cerca de 115 estudiantes de 1° a 6° básico (entre 6 y 11 años).
• Tránsito diario: Aproximadamente 300 apoderados circulan por el sector cada día.
La comunidad del Colegio Vínculos espera que este llamado de atención se traduzca en acciones inmediatas antes de que ocurra un accidente grave que lamentar. Exigen que la municipalidad y los organismos pertinentes instalen medidas de mitigación de velocidad y mejoren la conectividad peatonal en este transitado punto de Castro.




