
Crisis en el Liceo Galvarino Riveros: Director Milton Soto califica de insuficientes las promesas del SLEP
«Seguimos con los problemas…El invierno es riguroso en Chiloé, los que somos chilotes conocemos esta realidad»
CASTRO – Tras el inicio de movilizaciones por parte de la comunidad educativa, el director del Liceo Galvarino Riveros Cárdenas, Milton Soto, rompió el silencio para exponer la crítica realidad de infraestructura que afecta al establecimiento y cuestionar la viabilidad de las soluciones planteadas por el Servicio Local de Educación Pública (SLEP).
Un malestar que escaló a movilización
La crisis, que se venía gestando desde hace tiempo, detonó tras una declaración pública del profesorado el pasado viernes. Según relató Soto, el lunes los estudiantes manifestaron su apoyo a las demandas docentes, culminando en una movilización efectiva este martes 17 de marzo.
El director fue enfático en aclarar que este movimiento no es liderado por él, sino que responde a la «molestia del establecimiento ante los requerimientos no cumplidos» que se arrastran desde 2024.
«No es digno»: Filtraciones y accidentes escolares
Soto describió un panorama desolador respecto a las condiciones en las que se imparten las clases:
• Goteras persistentes: Afectan salas de clases, paredes y dependencias de los funcionarios.
• Falta de mobiliario: Existen salas nuevas recién construidas que se encuentran vacías, sin muebles para los alumnos.
• Inseguridad en baños: Un espejo roto en el baño de varones, pendiente desde el año pasado, provocó un accidente escolar la semana pasada.
• Carencia de recursos inmediatos: El liceo no cuenta con una «caja chica» para realizar reparaciones básicas y urgentes.
«El invierno es riguroso en Chiloé… el requerimiento se había hecho con tanto tiempo. Pasó el 2024, el 2025 y seguimos con el problema», lamentó Soto, subrayando que la situación se agudizará con la llegada del otoño.
La respuesta del SLEP: Cifras que no cuadran
Durante una reunión sostenida el lunes con el sostenedor Pedro Núñez, representante del SLEP, se mencionaron recursos por 30 millones de pesos para infraestructura. Sin embargo, para Soto esta cifra es mínima frente a la magnitud de los daños.
«Si cambio todas las bajadas de agua del establecimiento, creo que ahí me gasto 20 o 25 millones de pesos. Solo cubriríamos una necesidad», explicó el director.
Asimismo, criticó la promesa de un proyecto FNDR de 1.000 millones de pesos, señalando que estos procesos suelen tardar hasta cuatro años en concretarse.
«¿Van a llegar cuando hayamos cumplido 100 años y la infraestructura se caiga a pedazos?», cuestionó con dureza.




