
Desde este jueves 1 de octubre rige una nueva alza de combustibles
Desde este jueves 1 de octubre rige una nueva alza de combustibles, la cuarta seguida. Los gremios del transporte de carga descartaron un paro, pero le pidieron al Gobierno dos medidas que califican como «urgentes e indeclinables».
Los combustibles vuelven a subir desde este jueves 1 de octubre. Según el informe semanal de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), el diésel sube $95 por litro, las gasolinas de 93 y 97 octanos suben $39,4, el gas licuado vehicular $61,4 y la parafina $281,8 por litro.
Es la cuarta alza consecutiva y, otra vez, el diésel se lleva el golpe más fuerte. ENAP recordó que no fija los precios finales: cada distribuidora decide cuánto cobra en la bomba.
Parafina: el alza que más se nota en la casa
En Chiloé, el dato que más pesa es el de la parafina. Muchos hogares del archipiélago todavía la usan para calefaccionarse, y el alza de casi $282 por litro llega cuando el frío aún no se va.
El diésel también impacta directo a la isla. Casi todo lo que llega a Chiloé cruza el canal de Chacao en camión, así que cualquier alza en el transporte de carga termina, tarde o temprano, en el precio de los productos del comercio local.
Camioneros: no habrá paro, por ahora
El mismo miércoles en que se conocieron las cifras, dirigentes de la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC) y de la Confederación Nacional del Transporte de Carga (CNTC) se reunieron con el subsecretario de Economía, Karlfranz Koehler.
Los gremios descartaron una paralización. El presidente de la CNDC, Juan Araya, dijo que por ahora no se contempla un paro y que las conversaciones con el Ejecutivo seguirán la próxima semana. «Piensen que nosotros movemos el 93% de la carga en el país, por lo tanto, si nos quedamos en la casa, no hay transporte», afirmó.
El presidente de la CNTC, Sergio Pérez, también descartó que exista un ultimátum al Gobierno y dijo que el objetivo es encontrar una solución.
Las dos peticiones «indeclinables»
En una declaración conjunta, los gremios manifestaron su «extrema preocupación» por las alzas y plantearon dos medidas:
- Fuel surcharge: un mecanismo para ajustar automáticamente las tarifas que cobran por transportar carga cada vez que cambie el precio del diésel.
- Corregir el «impuesto específico negativo» del Mepco: según los gremios, este componente ha llegado a cerca de $100 por litro y les desordena los costos, porque no pueden traspasarlo a sus tarifas ni pedir su devolución.
«Los gremios del transporte no estamos pidiendo subsidios, sino solo instrumentos técnicos que permitan corregir las fuertes distorsiones y vacíos que actualmente existen en la estructura de costos de los combustibles», señalaron.
Gobierno pide 15 días
Tras la reunión, el subsecretario Koehler dijo que el Gobierno les propuso volver a reunirse dentro de los próximos 15 días. En ese plazo, explicó, prepararán «alguna propuesta para enfrentar el impuesto negativo».




