
«Es como cuando alguien es sorprendido manejando en estado de ebriedad, choca y genera daño»: Pablo Baeza justifica la destitución de funcionarios por licencias médicas tras sumarios del SLEP
Pablo Baeza, director ejecutivo del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Chiloé, analizó el primer ciclo de gestión del organismo reconociendo que, si bien hay avances visibles, la magnitud de la tarea educativa en la provincia es de largo aliento y requiere una planificación estructural. Respecto a la proyección del servicio, Baeza sostuvo que «la educación en un año puede arrojar mejoras, pero obviamente las necesidades eran tan grandes que requiere mucho más tiempo y este es un trabajo que se tiene que y que está planificado, por lo menos para los primeros 6 años».
En cuanto a las críticas en los nombramientos de directores, el jefe del servicio enfatizó la rigurosidad legal de los concursos por Alta Dirección Pública, señalando que el sistema impide criterios arbitrarios basados en la procedencia geográfica. Al respecto, precisó que «tú no puedes discriminar en un proceso de selección colocándole más puntaje a una persona por el lugar de residencia o por el lugar de experiencia; estarías discriminando a cualquier otro ciudadano chileno que quiera postular por el hecho de que no es de Chiloé».
Uno de los puntos más complejos abordados fue la destitución de directivos y funcionarios tras sumarios instruidos por la Contraloría, donde Baeza comparó la severidad de las faltas con situaciones de peligro público para explicar la irreversibilidad de la medida. Baeza indicó que «es como cuando a una persona del servicio público es sorprendida manejando en estado de ebriedad, choca, genera daño; aunque sea la primera vez, también tienes que ser destituido». Bajo su argumento, el estatuto docente califica el uso indebido de licencias médicas como una falta gravísima que no permite una gradualidad distinta a la remoción del cargo.
Frente a las denuncias de maltrato verbal y hostilidad emanadas desde gremios de Castro, el director ejecutivo fue enfático en desmentir tales acusaciones, asegurando que su gestión se basa en el respeto y el diálogo técnico. «Yo no trato de mentiroso, yo digo que el acusarme a mí de tener una práctica es mentira… decir que yo los traté en forma violenta, eso es mentira», afirmó Baeza, argumentando que existen múltiples testigos y funcionarios que pueden avalar que su trato ha sido siempre profesional.
Finalmente, Baeza situó la gestión del archipiélago dentro de un escenario de alta exigencia administrativa, destacando que el proceso de traspaso ha sido uno de los más arduos a nivel nacional. El director concluyó señalando que «este es el SLEP más complejo que había en Chile por las 10 comunas, las 9 corporaciones de educación que funcionaban, los 21 gremios, la deuda que venía arrastrando», subrayando que, pese a estos factores, el equipo ha logrado sortear el primer año de emergencia con el compromiso de normalizar la educación pública en la zona.




