
La urgencia del CESFAM René Tapia: un proyecto clave para la salud de Chiloé en riesgo
El proyecto de construcción del nuevo Centro de Salud Familiar (CESFAM) René Tapia en Castro, considerado uno de los más importantes para la salud de Chiloé, se enfrenta a una carrera contra el tiempo. El Secretario General de la Corporación Municipal de Castro, Daniel Navarro Vargas, y el Diputado Alejandro Bernales han alertado sobre la inminente posibilidad de que el proyecto se pierda si no se logra su inclusión en el presupuesto de la nación para este año.
Un Proyecto con Historia y un Futuro Incierto
La idea de renovar el CESFAM René Tapia, cuyas instalaciones datan de la década del 2000, surgió en 2015. El actual edificio, según Navarro, no cumple con las políticas de salud del Estado, lo que limita la capacidad de atención. A pesar de contar con todos los proyectos de ingeniería aprobados y la Resolución Satisfactoria (RS) del Ministerio de Desarrollo Social, el avance se ha visto obstaculizado por la falta de financiamiento.
Según Navarro, el principal riesgo radica en el vencimiento de los permisos de construcción y la obsolescencia de las normas. Si el proyecto no se inicia pronto, todo el trabajo de planificación e ingeniería, que ha tomado años, se perdería, lo que obligaría a empezar de nuevo. Este proceso, que históricamente en Chiloé toma alrededor de dos años más que en el continente debido a trámites administrativos, prolongaría la espera por una nueva infraestructura.
Llamado Desesperado desde el Congreso
En la misma línea, el diputado Alejandro Bernales ha llevado el tema a la Comisión de Salud de la Cámara Baja. En su intervención, el legislador expresó la urgencia de conseguir financiamiento para este año, ya que el proyecto podría retrasarse hasta seis años si los permisos vencen. Bernales calificó este escenario como una «gran tragedia para la salud de Chiloé,» considerando la relevancia del centro que atiende a una población de 30,000 personas.
Tanto la Corporación Municipal de Castro como el diputado Bernales han sostenido reuniones clave con autoridades del Servicio de Salud, la Subsecretaría de Salud y, recientemente, con el Ministerio de Hacienda, en busca de una solución. Se espera que a finales de este mes se obtenga una respuesta concreta que permita obtener un financiamiento, por mínimo que sea, para iniciar la licitación y asegurar que los permisos sectoriales no se pierdan.
El costo total del proyecto se estima en alrededor de $16,000 millones, cifra que se actualiza en la Ficha de Identificación de Proyectos de Inversión (Ficha IDI). La materialización de este proyecto aliviaría la presión sobre los centros de atención primaria de la comuna, que se encuentran saturados debido a la alta demanda y la falta de infraestructura moderna. La comunidad de Castro y Chiloé en general se mantiene a la espera, con la esperanza de que este importante centro de salud no se convierta en una oportunidad perdida.




