
Megarreforma aprobada: qué gana el bolsillo chilote, qué pierden los municipios y cómo votaron nuestros cinco diputados
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- Megarreforma aprobada: qué cambia para Chiloé y qué quedó pendiente sobre la plata de los municipios
- Lo que se votó hoy y cómo llega a Chiloé, explicado con peras y manzanas
- Se aprobó la megarreforma: los mayores de 65 dejan de pagar contribuciones, pero quedó sin resolver quién le repone la plata a las comunas
BAJADA La Cámara de Diputadas y Diputados despachó este martes el grueso del Plan de Reconstrucción Nacional. Una sola norma quedó pendiente, y es justamente la que define cuánta plata reciben las municipalidades. Los cinco representantes del Distrito 26 se dividieron en esa votación.
CUERPO
Lo que pasó hoy
La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó este martes, en tercer trámite constitucional, el proyecto de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social —la llamada «megarreforma» del Gobierno de José Antonio Kast—. Las modificaciones que venían del Senado se aprobaron por 85 votos a favor, 59 en contra y cero abstenciones.
Casi todo quedó listo para ser ley. Pero un artículo no alcanzó el quórum requerido y deberá resolverse en una comisión mixta. Ese artículo es, precisamente, el que más le importa a los municipios de Chiloé.
Qué cambia de forma directa para las personas
Hay una sola medida del paquete cuyo efecto sobre el bolsillo de las familias es inmediato y verificable: los mayores de 65 años dejan de pagar contribuciones por su primera vivienda. El beneficio es universal, es decir, aplica a todos los mayores de esa edad sin importar sus ingresos. Quien hoy paga impuesto territorial por la casa en que vive, deja de hacerlo.
El proyecto incluye además una exención temporal de IVA para la compra de viviendas nuevas. Acá conviene ser preciso: la rebaja se aplica al impuesto, pero si llega o no al precio final que paga el comprador depende de cómo se comporte el mercado inmobiliario. No es un descuento garantizado en la boleta.
Qué cambia para las empresas, y por qué está en disputa
El núcleo económico de la reforma no apunta a las personas sino a la inversión. Sus tres piezas principales son la rebaja gradual del Impuesto de Primera Categoría del 27% al 23%, un crédito tributario por empleo formal y la invariabilidad tributaria, que congela las condiciones impositivas por hasta 25 años para inversiones sobre 50 millones de dólares.
El Gobierno sostiene que estas medidas se traducirán en crecimiento y empleo. El Presidente Kast planteó como meta al año 2030 bajar el desempleo a 6,5%, crecer alrededor de 4% anual y equilibrar las cuentas fiscales.
Esa relación es exactamente lo que la oposición discute. Durante el debate, el diputado Cristián Tapia (IND-PPD) afirmó que la reforma no generará inversión ni empleo y acusó al Gobierno de impulsar una política destinada a favorecer a los contribuyentes de mayores ingresos. «Esta reforma no crea empleo», sostuvo.
Dicho en simple: que bajarle impuestos a las empresas termine mejorando sueldos y trabajo en Chiloé es la apuesta del Gobierno, no un resultado comprobado. Es legítimo informarlo como lo que es —una expectativa en disputa— y no como un beneficio ya asegurado.
El nudo: de dónde sale la plata de las contribuciones
Las contribuciones no son ingreso del Gobierno central. Se reparten en dos bolsillos: un 60% va al Fondo Común Municipal —el pozo solidario que redistribuye recursos hacia las comunas con menos ingresos propios— y un 40% se lo queda directamente el municipio donde está la propiedad.
Si los mayores de 65 dejan de pagar, los dos bolsillos se achican. Y el proyecto original solo compensaba al Fondo Común Municipal, no al 40% que quedaba en el municipio, como reconoció el propio ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en la Sala del Senado.
Ante los reclamos de los alcaldes, el Ejecutivo ingresó una indicación de último minuto al artículo 33 para ampliar la compensación y cubrir también los ingresos propios de las comunas. Quiroz aseguró que con esa fórmula el ingreso municipal queda intacto, y que los recursos vendrían condicionados al cumplimiento de obligaciones de transparencia y al compromiso de reducir los plazos de tramitación de permisos municipales.
Esa fórmula fue la que se cayó hoy.
Qué se rechazó exactamente y por qué
El artículo de compensación municipal requería 78 votos por ser una norma de rango orgánico constitucional. Obtuvo 76. Faltaron dos.
Es importante no leer mal ese voto: quienes votaron en contra no votaron para dejar sin recursos a los municipios. Rechazaron la fórmula del Gobierno por considerarla insuficiente. Los alcaldes opositores venían pidiendo dos cosas que no consiguieron. Primero, que la exención fuera focalizada —dirigida solo a los adultos mayores de menores ingresos y no universal—, con lo que el forado sería considerablemente menor. Segundo, que la compensación quedara garantizada por ley de forma permanente, y no sujeta a decisiones presupuestarias año a año. Han sido explícitos en que no aceptarán fórmulas de compensación parcial ni cálculos que subestimen el impacto real sobre el Fondo Común Municipal.
El Gobierno afirmó haber alcanzado un acuerdo con la Asociación Chilena de Municipalidades, pero alcaldes de oposición negaron que existiera una postura transversal del organismo, cuestionando la composición política de su directorio.
La paradoja que queda instalada
La exención a los adultos mayores ya está aprobada. La compensación a los municipios, no. El beneficio entra en vigencia y el mecanismo que le repone el dinero a las comunas queda en suspenso hasta que la comisión mixta —integrada por diputados y senadores— negocie un texto común, que luego debe volver a votarse en ambas cámaras.
Por qué esto pega distinto en Chiloé
Acá está la clave para nuestro territorio. En las comunas del archipiélago pocas propiedades pagan contribuciones, porque la mayoría está bajo el monto exento. Por eso la pérdida del 40% propio es baja.
El problema es el otro bolsillo. Las viviendas que sí pagan contribuciones están concentradas en las comunas de altos ingresos del país, que son las que más aportan al Fondo Común Municipal. Cuando esas comunas dejan de aportar, el pozo común se achica. Y de ese pozo dependen las comunas rurales: más de la mitad de las comunas del país tienen una dependencia del Fondo Común Municipal superior al 50% de sus ingresos.
Dicho en simple: Chiloé no pierde tanto por lo que deja de cobrar en casa, sino por lo que deja de llegarle desde el pozo común. El efecto es indirecto, pero cae sobre los presupuestos con que las municipalidades financian servicios cotidianos.
Cómo votaron nuestros diputados
El Distrito 26 agrupa a las diez comunas de Chiloé —Ancud, Castro, Chonchi, Curaco de Vélez, Dalcahue, Puqueldón, Queilén, Quellón, Quemchi y Quinchao— junto a Puerto Montt, Calbuco, Cochamó, Maullín, Chaitén, Futaleufú, Hualaihué y Palena. Lo representan cinco parlamentarios, y hoy se dividieron.
En la votación de la compensación municipal, la que terminó en comisión mixta:
| Diputado/a | Voto |
|---|---|
| Mauro González (RN) | A favor |
| Claudia Reyes (Republicanos) | A favor |
| Alex Nahuelquín (PDG) | En contra |
| Alejandro Bernales (Partido Liberal) | En contra |
| Héctor Ulloa (IND-PPD) | En contra |
En la exención de contribuciones a los mayores de 65 años hubo más coincidencia: la respaldaron González, Reyes, Bernales y Nahuelquín. Solo Ulloa votó en contra.
En la invariabilidad tributaria para grandes inversiones —uno de los puntos más resistidos por la oposición— votaron a favor González, Reyes y Nahuelquín; en contra, Bernales y Ulloa.
Y en la eliminación de la Sala Cuna Universal, que el Senado había sacado del proyecto, González y Reyes votaron por dejarla fuera, mientras Bernales, Nahuelquín y Ulloa votaron por reincorporarla.
Qué viene ahora
La comisión mixta deberá definir con qué plata y bajo qué fórmula se le repone a las municipalidades lo que dejarán de recibir. De esa negociación depende cuánto se estrecha —o no— el presupuesto con que las comunas chilotas financian sus servicios el próximo año.




