Raíces de Chiloé: Historias de vida que moldearon la provincia

7 historias de mujeres que han marcado presencia en la cultura de Chiloé.

Proyecto financiado a través del FFMCS 2025

En el primer capítulo de «Raíces Chilotas», conversamos con la ganadora del Premio Nacional Maestra Artesana. Desde sus viajes por Ecuador y México hasta su lucha por convertir el oficio en Patrimonio Inmaterial, Adriana Tureuna repasa una vida dedicada a rescatar la memoria de las antiguas hilanderas.

El sonido del río y el aroma a lana teñida con hierbas no son solo recuerdos de infancia para Adriana Tureuna; son el cimiento de una misión de vida. Criada «entre las lanas» y formada bajo la atenta mirada de su madre y de las abuelas de su comunidad —como la recordada señora Ángela Gómez o la abuela Yuque—, Adriana aprendió que el tejido no es solo técnica, sino un lenguaje que conecta generaciones. Esa dedicación ha sido reconocida al más alto nivel.

 Galardonada con el Premio Nacional a la Trayectoria Maestra Artesana Tradicional, entre otros reconocimientos, Tureuna se ha convertido en una embajadora cultural de la provincia. Recién llegada de un encuentro latinoamericano en Ecuador y al momento de la entrevista preparando maletas para representar a Chile en Ciudad de México, demuestra que el Telar Quelgo —ese inmenso telar de suelo chilote— tiene un lugar vigente en el escenario internacional. Sin embargo, su mayor orgullo radica en lo local: la gestión para que el oficio y sus tejedoras fueran reconocidos como Patrimonio Inmaterial de Chile, asegurando que las vigas de los telares no queden olvidadas y que el saber se transmita a nuevas manos. 

Raíces de Chiloé Capítulo 2: La melodía de una identidad viva 🎻✨Roxana Vásquez, Profesora de Música

«Chiloé para mí es mi vida… Respiro Chiloé, hablo Chiloé y vivo Chiloé en todo sentido».

En este 2do capítulo de Raíces de Chiloé, conversamos con la profesora de música Roxana Vásquez, una mujer que transformó su herencia familiar en el «eje motor» de su pedagogía. Roxana no entiende el folklore como una pieza de museo, sino como una expresión total del ser.

En una charla honesta y vibrante, nos lleva desde su infancia en el campo —rodeada de la tradición religiosa de su tía, la rezadora Mirta Muñoz (a quien conocimos en nuestro ciclo)— hasta sus años de estudio en Valdivia, donde descubrió que su identidad chilota era su mayor fortaleza.

Pero este episodio va más allá de la anécdota. Roxana nos plantea una reflexión crítica y necesaria: ¿Por qué insistimos en «rescatar» la cultura como si estuviera muerta? Ella nos invita a dejar de pensar en Chiloé como un producto para el turista y volver a lo esencial: el trabajo en comunidad, el mirarnos a la cara y el practicar nuestras tradiciones porque somos ellas.

Descubre cómo esta educadora logra que los jóvenes de hoy, entre el hip-hop y las rancheras, encuentren su propia raíz a través de la música.

María Ángela Barría: La niña que dejó su casa a los 11 años y se convirtió en la voz de Chiloé.

«Yo era la mayor y mi mamá me dijo el año 60 que tenía que irme a Ancud a estudiar con 11 años… No conocía ni siquiera Achao cuando me fui».

En este 3er capítulo de Raíces de Chiloé, nos encontramos con una mujer cuya voz es parte del ADN sonoro del archipiélago: María Ángela Barría Álvarez.

Quizás no reconozcas su nombre de inmediato, pero seguramente su canto te ha emocionado alguna vez. Ella es la voz solista de la histórica grabación del «Himno a Chiloé» del Conjunto Magisterio. Pero detrás de esa interpretación magistral, hay una historia de sacrificio y vocación que comienza mucho antes.

María Ángela nos relata su partida de Meulín siendo apenas una niña de 11 años, enviada por mandato familiar a la exigente Escuela Normal de Ancud. Nos cuenta cómo fue crecer lejos de casa, madurar de golpe entre libros y disciplina, y cómo esa formación moldeó a la profesora y artista que llevaría el canto de las islas a lo más alto.

Un testimonio imprescindible para entender el temple de las profesoras normalistas y la historia humana detrás del himno que nos une.

Mirta Muñoz: La última voz de Chullec que reza en latín.

«Hasta la fecha que tengo 87 años, rezo mejor que cuando era más joven. Jamás me he equivocado… eso ya lo tengo grabado».

En el 4to capítulo de Raíces de Chiloé, viajamos hasta el sector de Chullec, en Curaco de Vélez, para sentarnos a conversar con un verdadero Tesoro Humano Vivo: la Sra. Mirta Muñoz.

Heredera de un linaje de mujeres rezadoras —su madre y sus tres tías—, la Sra. Mirta guarda en su memoria una tradición que se está desvaneciendo. Ella es de las «antiguas», de las que no necesitan leer porque llevan el rosario en el alma y que aún entonan las letanías en latín.

A pesar de que el glaucoma le ha afectado la visión, su fe y su memoria permanecen intactas. En este episodio conmovedor, nos cuenta cómo, sin miedo alguno, tomó el micrófono ante una multitud y el mismísimo Obispo en Huyar Alto para guiar la oración cuando nadie más se atrevió.

Mirta nos habla del oficio de la rezadora no como un trabajo, sino como un servicio voluntario esencial para dar consuelo a las familias chilotas en la despedida de sus seres queridos. Hoy, desde su hogar, lanza una invitación abierta a las nuevas generaciones: ella quiere enseñar, quiere entregar su libro y su saber antes de partir.

Nelly Alarcón: La diseñadora que le dijo «no» a Pierre Cardin para volver a su centro cósmico.

«Sentir el material en mis manos es como tomar agua… la tela me dice: ‘Nelly, haz lo que tú quieras de mí'».

En este 5to capítulo de Raíces de Chiloé, tenemos el honor de escuchar a una leyenda viva: Nelly Alarcón. Una mujer que no diseña con lápiz y papel, sino que crea a través del tacto, dejando que la energía de la lana y la sabanilla guíen sus dedos.

Nacida entre ovillos y telares de sus abuelas, Nelly llevó la textura de Chiloé a las pasarelas más importantes del mundo. En este episodio, nos relata con una humildad sobrecogedora aquel momento histórico en Europa, cuando el mismísimo Pierre Cardin quiso reclutarla y Pablo Neruda le preguntaba si era consciente de su éxito.

¿Por qué rechazó la fama mundial en París o Estocolmo? Su respuesta es una lección de identidad: «¿Para qué me iba a quedar en un país del cual no tengo nada que ver, si todo lo que amo está aquí?».

Conversamos sobre su proceso creativo espontáneo, la innovación ante la escasez —mezclando el palillo con el telar— y su visión de Chiloé no solo como un hogar, sino como su «centro cósmico». Un testimonio imprescindible sobre la libertad de crear sin presiones y el valor de reconocer la riqueza propia antes que la ajena.

En este 6to capítulo de Raíces de Chiloé: Historias de vida que moldearon la provincia, nos adentramos en el universo de una mujer imprescindible para la cultura del archipiélago: Sonia Caicheo. Desde sus primeros pasos al suroeste de la iglesia de Nercón hasta convertirse en un referente de las letras sureñas, Sonia nos abre su corazón en un relato íntimo y conmovedor. Conversamos sobre su formación en la emblemática Escuela Normal —esa «casa grande del bullicio y la alegría»— y sus 34 años como educadora en la Escuela 1, donde formó a generaciones no solo en lenguaje, sino en humanidad.

En este episodio, Sonia desclasifica el sacrificio detrás de la pluma: las horas robadas al sueño, las «amanecidas» escribiendo mientras su familia dormía y la lucha silenciosa de las mujeres de su época para tener una voz propia. Nos habla de sus obras como Horas de Lluvia, Recortando Sombras y Salve Dolorosa, textos que reivindican el sentir femenino y la identidad insular.

Un viaje que pasa por el recuerdo de sus hijos, la visita de figuras como Nicanor Parra y Francisco Coloane a su hogar, y la fe inquebrantable que la ha mantenido en pie.

De la guitarra familiar al alma de Bordemar: La historia de Soledad Guarda 🎻🌊

En Chiloé, la música nace en la cocina y crece en las fiestas familiares. Así comenzó Soledad Guarda, entre guitarras y cantos de domingo. Pero su destino tenía otro sonido: el de un violonchelo que descubrió casi por accidente al seguir una melodía por las escaleras de una escuela en Valdivia.

En este séptimo capítulo de Raíces de Chiloé, conversamos con la histórica violonchelista de Bordemar, profesora y gestora cultural. Soledad nos lleva por un viaje desde su infancia en la Escuela 2 de Castro, pasando por la revelación de las cuerdas frotadas, hasta sus 43 años dando identidad cultural a la música de cámara junto a Jaime Barría.

Una conversación sobre la importancia de tocar con la «cuerda interna», la gestión cultural con sentido social y la dicha de volver a la isla para disfrutar de ese «mate con tiempo» que ya no se encuentra en otros lados.

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