
Tras el devastador incendio de 2025: Avanzan las gestiones para obtener el permiso de demolición de la ex sede del Club Deportivo Arcoíris
La tesorera de la institución, Patricia Andrade, detalló a Chiloé News el recorrido administrativo que ha debido enfrentar la directiva y anunció que el permiso de demolición podría concretarse en un par de semanas.
Castro, miércoles 12 de agosto.– El Club Deportivo Arcoíris se encuentra en la etapa final del proceso administrativo para obtener el permiso de demolición del inmueble ubicado en la esquina de las calles Gamboa con Los Carrera, un recinto que los vecinos observan con preocupación y que la propia institución reconoce como un riesgo para el entorno.
Así lo señaló a Chiloé News la tesorera del club, Patricia Andrade, quien explicó que la tramitación ha tomado varios meses. «Ha sido más lento de lo que nosotros hubiésemos querido, pero vamos bien», indicó la dirigenta.
Según detalló, la directiva ingresó primero la carpeta al Departamento de Obras de la Municipalidad de Castro, instancia que la devolvió observada y derivó los antecedentes al Consejo de Monumentos Nacionales, dado que el inmueble se emplaza en zona típica. Obtenida esa aprobación, el expediente volvió a Obras, donde se les exigió repetir la desratización del recinto porque el certificado anterior se encontraba vencido.
Ese es precisamente el trámite en curso. La jornada de este miércoles concentró en el lugar a personal de la Seremi de Salud, de la Autoridad Sanitaria, de la empresa a cargo del control de plagas, dirigentes del club y funcionarios de Carabineros. A ellos se sumaría personal municipal para el retiro de especies, luego de que se detectara que personas habían estado pernoctando en el interior del edificio.
«Este trámite se demora un par de semanas y de ahí, si todo sale bien, deberíamos volver a Obras para finalmente obtener lo que nosotros esperamos, que es el permiso de demolición», afirmó Andrade.
Consultada sobre la voluntad de la institución frente a los tiempos administrativos, la tesorera sostuvo que la directiva habría querido resolver el tema desde el primer día, pero que se han encontrado con una dificultad tras otra. De todos modos, valoró la disposición de los servicios públicos involucrados: «Hemos encontrado de parte de las oficinas buen apoyo, hartas conversaciones, harto diálogo».
Andrade reconoció además que el estado del inmueble representa un peligro para los vecinos, las viviendas colindantes y las oficinas del sector, y que ese es el motivo central de la gestión: «Lo único que nosotros queremos como directiva es terminar con la demolición y poder dejar a todo el mundo tranquilo».
En esa línea, apuntó a la dificultad de mostrar avances cuando el trabajo ocurre en oficinas públicas y no en el terreno, lo que puede dar la impresión de que el recinto está abandonado.
Finalmente, la dirigenta dirigió un mensaje a la comunidad del sector. «Estamos todos, yo creo, intentando que esto resulte y para allá vamos», señaló, junto con agradecer la paciencia de los vecinos durante todo este tiempo.




