
Kast asume la presidencia y decreta “gobierno de emergencia” ante un duro diagnóstico del país
En su primer discurso desde el balcón de La Moneda, el mandatario arremetió contra la herencia de la administración de Gabriel Boric y anunció auditorías totales, prometiendo «mano firme» contra el crimen organizado y el narcotráfico.
Santiago, 11 de marzo de 2026
En una jornada marcada por el simbolismo del traspaso de mando, José Antonio Kast ofreció la noche de este miércoles su primer discurso oficial como Presidente de la República. Desde el balcón del Palacio de La Moneda y ante una multitud de adherentes, el mandatario trazó la hoja de ruta de lo que denominó un “gobierno de emergencia”, fundamentado en un diagnóstico crítico sobre el estado actual de la nación.
Un diagnóstico «peor de lo imaginado»
Con un discurso de aproximadamente 20 minutos, Kast no ahorró críticas hacia la gestión saliente de Gabriel Boric. Según el nuevo jefe de Estado, la situación financiera y de seguridad que recibe es crítica. «Nos entregan un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar», sentenció, mencionando debilidad en las arcas públicas y un avance sin precedentes del crimen organizado.
El Presidente justificó la crudeza de sus palabras argumentando que la ciudadanía tiene el derecho a conocer «la verdad» para que los tratamientos a los problemas del país no fracasen. En este contexto, reafirmó la orden dada a sus ministros de realizar auditorías completas en cada una de las reparticiones estatales para transparentar la gestión anterior.
El sello del «Gobierno de Emergencia»
El concepto central de su alocución fue la instauración de una administración de excepción para enfrentar las crisis actuales. Kast definió este «gobierno de emergencia» no como un eslogan, sino como una respuesta operativa:
«Es orden donde hay caos. Es alivio donde hay dolor. Es mano firme donde hay impunidad», aseguró desde el balcón presidencial.
Bajo esta premisa, identificó a los «adversarios reales» de Chile, distanciándolos de la pugna política tradicional. Apuntó directamente a quienes han tomado barrios, corrompido a la juventud y vulnerado las fronteras para delinquir, prometiendo un combate frontal contra estos grupos.
Respaldo irrestricto a las fuerzas de seguridad
Uno de los puntos más aplaudidos por los asistentes fue el compromiso de apoyo a las instituciones de orden. Kast aseguró que Carabineros, la PDI, Gendarmes y las Fuerzas Armadas contarán con todo el respaldo legal y los recursos del Estado. «Nunca más un funcionario de orden y seguridad enfrentará solo la violencia mientras algunos miran para el lado», enfatizó, marcando una clara diferencia de criterio respecto a la administración previa.
Foco social y económico
Pese al énfasis en seguridad, el mandatario dedicó el cierre de su intervención a la urgencia social. Afirmó que el crecimiento económico carece de valor si no llega a los más necesitados y prometió que su gestión se enfocará en superar la pobreza.
«Este gobierno no llegó a administrar lo existente. Llegó a corregir lo que está mal, a recuperar lo que se perdió y a construir lo que nunca se ha hecho», concluyó Kast, dando por iniciada su gestión de cuatro años con la promesa de un cambio estructural desde el primer día.




