
Con lluvia y tras más de una década de espera, el Bypass de Castro abre en marcha blanca
La vía de 16 kilómetros comenzó a operar este jueves bajo modalidad de marcha blanca. Autoridades advirtieron que restan trabajos en cruces, iluminación y señalización, y llamaron a respetar los límites de velocidad.
El Bypass de Castro entró en operación este jueves bajo modalidad de marcha blanca, en una ceremonia realizada bajo la lluvia y encabezada por el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, junto a autoridades regionales, provinciales y comunales.
La nueva vía —de 16 kilómetros y trazado bidireccional— busca desviar parte del flujo vehicular que hoy atraviesa el centro de Castro, especialmente el transporte de carga que circula hacia el sur de la Isla Grande.
De Grange señaló que la obra estuvo postergada cerca de 13 años por distintas dificultades y que su habilitación corresponde a una puesta en servicio provisoria. Según indicó, las obras finales deberían concluir en octubre, con atrasos atribuidos a las condiciones climáticas. El secretario de Estado estimó que el bypass reducirá los tiempos de viaje, que actualmente bordean los 45 a 50 minutos, a cerca de la mitad, lo que en su cálculo equivale a unas 200 horas de ahorro anual por usuario.
El ministro atribuyó la demora a trabas regulatorias y afirmó que el Gobierno impulsa una «facilitación regulatoria» para que obras de esta envergadura no superen los cuatro años de ejecución.
Trabajos pendientes y llamados a la seguridad
El delegado presidencial provincial, Fernando Bórquez, precisó que la apertura no cierra el proceso. Informó que el 18 de agosto se realizará una reunión con uniones comunales, alcaldes y concejos de Castro y Chonchi para abordar los puntos críticos que persisten, entre ellos varios cruces y el tránsito peatonal en el sector.
El alcalde de Castro fue enfático al pedir un uso responsable de la vía: «Esto no es una pista de carrera», advirtió, junto con agradecer el trabajo de los funcionarios de Vialidad de la provincia.
Desde Carabineros, el Teniente Coronel de carabineros Joaquín Nazar detalló que el bypass contempla dos zonas de velocidad —60 y 80 kilómetros por hora— y anunció que la institución montará servicios de control de tránsito con fiscalización de velocidad. Recordó que la ruta es bidireccional y que probablemente será muy utilizada por vehículos de carga, lo que aumenta el riesgo. Consultado sobre su categoría, indicó que la vía corresponde a una alternativa a la Ruta 5 y que a futuro empalmará el tramo entre Chacao y Chonchi.
El inspector fiscal de la obra, Percy Ojeda, señaló que restan observaciones y detalles por resolver, pero que lo relativo a seguridad vial ya se encuentra habilitado. La última empresa a cargo del contrato fue Besalco-Sacomag.
Reacciones políticas: la doble vía como próxima demanda
El senador Iván Moreira sostuvo que la prioridad ahora es la doble vía y planteó que no puede esperar hasta 2030. Anunció que a partir de septiembre, con la discusión del Presupuesto de la Nación, buscará fortalecer los recursos del Ministerio de Obras Públicas. También llamó a denunciar el uso de la vía para carreras de autos.
El diputado Älex Nahuelquín cuestionó la extensión de los plazos y planteó la necesidad de responsabilizar a empresas que quiebran y reaparecen bajo otro RUT. Además, advirtió que en el sector de Narguitad aún no está demarcado el paso peatonal, situación que dijo haber transmitido al ministro. Kaiul pidió reconocer a los trabajadores de la obra, incluidos quienes sufrieron accidentes durante su construcción.
La diputada Claudia Reyes valoró el avance, aunque coincidió en que restan definiciones en cruces e iluminación.
Fernando Oyarzún, alcalde de Chonchi —comuna por la que también pasa parte del trazado— afirmó que la obra pertenece a toda la provincia y planteó que este tipo de proyectos «no pueden demorarse tantos años». Pidió mayor rigurosidad y fiscalización en las obras futuras, y agilizar los estudios de ingeniería para extender la doble vía hasta Quellón.




