El «gigante naranja» en peligro: La invasión del abejorro europeo amenaza con extinguir al polinizador nativo de Chile

Chile es el hogar del abejorro más grande del mundo, el Bombus dahlbomii. Sin embargo, este emblemático insecto de pelaje anaranjado libra una batalla desigual contra especies invasoras introducidas por el hombre, situándolo al borde de la desaparición.


Un declive anunciado

Desde hace una década, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) mantiene al Bombus dahlbomii en su Lista Roja bajo la categoría de Peligro de Extinción (EN). Lo que antes era un habitante común de los jardines y campos chilenos —el recordado «moscardón» de las infancias de muchos adultos— hoy es una rareza, con poblaciones diezmadas y colonias que apenas sobreviven de forma aislada en la zona central del país.

Aunque factores como la sequía y el cambio climático han mermado su resistencia, el principal verdugo tiene nombre y apellido: el Bombus terrestris, un abejorro europeo que ha colonizado el territorio nacional tras su introducción legal a finales de los años 90.

1997: El origen del conflicto

La crisis actual se remonta a 1997, año en que el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) autorizó la importación del abejorro europeo. El objetivo era puramente comercial: garantizar la polinización eficiente de cultivos industriales como el tomate y el arándano. En aquel entonces, el organismo argumentó que los polinizadores silvestres no daban abasto para la demanda agrícola anual.

Sin embargo, los expertos señalan que esta decisión ignoró el potencial daño ecológico. Pablo Vial, melitólogo de la Fundación Abejas de Chile, explica que se importaron especies exóticas para cumplir una función que las abejas nativas ya realizaban con éxito:

«El B. dahlbomii domina la técnica de ‘polinización por zumbido’ igual que los introducidos. Se trajeron especies de fuera para hacer un trabajo que nuestras abejas ya sabían hacer», puntualiza el experto.

La «guerra» por el néctar y los patógenos

La convivencia ha sido catastrófica para el gigante naranja. El Bombus terrestris no solo compite ferozmente por el néctar y el polen, sino que llegó al país acompañado de «pasajeros indeseados»: patógenos como el parásito Apicystis bombi, que han infectado y debilitado a las especies locales.

A esto se suma un comportamiento nocivo conocido como «robo de néctar». Al tener una lengua más corta que el nativo, el abejorro europeo perfora la base de las flores para alimentarse, evitando el proceso natural de polinización. Lo más alarmante es que el B. dahlbomii parece estar aprendiendo esta conducta por imitación, lo que altera milenarias interacciones ecológicas.

El dilema del SAG: Productividad vs. Biodiversidad

Consultado por la situación, el SAG reconoce el impacto pero mantiene vigente la importación, amparándose en la necesidad de «fortalecer la productividad agrícola». Aunque han implementado medidas de mitigación —como el uso de excluidores de reinas y la obligación de destruir las colmenas tras el servicio de polinización—, la realidad es que el B. terrestris ya se ha asilvestrado, escapando de los invernaderos hacia áreas naturales protegidas.

¿Qué se pierde si desaparece?

La extinción del B. dahlbomii no sería solo una pérdida estética. Este abejorro posee una de las lenguas más largas del mundo de las abejas, lo que lo convierte en el polinizador exclusivo de plantas nativas con flores tubulares profundas, como el chilco, el avellano y el ulmo. Sin su presencia, estas especies vegetales verían comprometida su reproducción a largo plazo.

Propuestas para el futuro:

  • Declaración de especie invasora: Expertos esperan que el nuevo Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) limite o prohíba la entrada del competidor europeo.

  • Estrategias de «Comarcas»: Fomentar el uso de polinizadores nativos dentro de los predios agrícolas, demostrando que la producción y la conservación pueden ir de la mano.

El destino del gigante naranja depende hoy de una coordinación urgente entre el Estado, la ciencia y la industria agrícola. De lo contrario, el zumbido del polinizador más grande del mundo pronto será solo un recuerdo de otros tiempos.


¿Crees que el desarrollo económico de la agricultura debería tener límites más estrictos cuando pone en riesgo especies únicas como este abejorro?

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