
La bencina baja de a poco y ya nadie compra la excusa: todos miran a la ENAP
Desde este jueves 9 de julio la bencina baja otros $100 por litro y el diésel $155, según ENAP. Pero la rebaja sigue siendo lenta frente al golpe de marzo, y la molestia estalló: desde el periodista Tomás Mosciatti hasta el tiktokero Tío Tito, distintas voces apuntan al mismo blanco.
Uno llena el estanque y la duda salta sola: si en las noticias dicen que el petróleo bajó, ¿por qué la bencina sigue cara? Esta semana llegó algo de alivio —desde el jueves 9 de julio la gasolina de 93 baja $100 por litro y el diésel $155, según ENAP—, pero lo que subió en marzo todavía no se borra. Para que la 93 quede como antes del «bencinazo», aún tiene que bajar cerca de $197 más por litro.
Un poco de memoria. El 26 de marzo la gasolina de 93 saltó (en la región metropolitana) de $1.083 a $1.453 por litro, la de 97 de $1.133 a $1.503 y el diésel de $831 a $1.411, todo de una sola vez. ¿La razón? La guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán y el cierre del estrecho de Ormuz —una «carretera» del mar por donde pasa más del 20% del petróleo mundial— dispararon el barril hasta casi US$110.
Hoy ese mismo barril volvió a costar cerca de US$70, casi lo mismo que antes de la guerra. Entonces, ¿dónde está la rebaja completa en la bencinera? Los economistas apuntan a tres cosas: el dólar (Chile importa en dólares, y ese dólar pasó de $870 a unos $920, así que importar cuesta casi lo mismo); el precio al que Chile compró el combustible que hoy usamos (buena parte se compró caro, y alguien debe absorber esa diferencia); y el propio MEPCO, el mecanismo que amortigua alzas y bajas usando un promedio de varias semanas, no el precio del día. Por eso frenó la subida en marzo… y ahora también frena la baja.
Pero cada vez menos gente compra la explicación. Y el foco de la crítica es el mismo: la refinación. El ministro Jorge Quiroz sostiene que la bencina no sigue exactamente al petróleo porque hay que refinarla, y que las refinerías del mundo están afectadas, lo que encareció ese proceso.
El periodista Tomás Mosciatti apuntó directo a la empresa estatal: si la refinación en Chile la hace la ENAP, que depende del Estado, sería ella la que «estaría cobrando de más». Calificó la falta de claridad sobre esos costos como inaceptable y exigió explicaciones: «¿Por qué nos hacen esto?», lanzó.
Desde un lugar muy distinto —TikTok— el creador de contenido Tío Tito llegó a la misma conclusión, pero a grito pelado. En un video que se viralizó, disparó contra las autoridades: «¡Mentirosos! ¡Parásitos! ¡Sanguijuelas del Estado, huevón!» (sic). Y desarmó la excusa de las refinerías extranjeras apuntando a la estatal: «En Chile el petróleo se refina en la ENAP, ahí están sus plantas, por lo cual ¡¿qué chucha tienen que ver las refinerías del mundo, huevón?!» (sic). Agregó que «los procesos de ENAP no han cambiado de lo que eran hace tres, cuatro meses atrás». Su cuenta final apuntó al bolsillo: «Todavía faltan 230 pesos para poder llegar a los precios que teníamos antes. O sea, nos están cagando con 130 pesos» (sic).
Que un periodista de larga trayectoria y un influencer de un millón de seguidores coincidan tan de lleno dice algo del clima: la explicación oficial dejó de convencer.
En el Congreso, diputados de la UDI pidieron al Gobierno acelerar la rebaja por decreto, igual como aceleró el alza. Quiroz descartó tocar el calendario del MEPCO y prometió que la baja seguirá, en cifras cercanas a los $100 por litro, mientras el escenario internacional se mantenga tranquilo.
Para el sur el tema pega fuerte, sobre todo por el diésel: es el que mueve los camiones, la maquinaria del campo y la logística del salmón, así que cada peso que baja se nota en la región.
Tags
Compartir en:
Francisco Reyes
Ultimas Noticias
Categorías




