
Republicanos y libertarios activan la «guillotina política» contra el exministro Grau amparados en la polémica lectura fiscal de Hacienda
NACIONAL — Se acabó la paz para el exministro Nicolás Grau. La bancada del Partido Republicano (REP) y el oficialista Partido Nacional Libertario (PNL) ya movieron sus piezas en el tablero y anunciaron con fuerza una Acusación Constitucional que promete encender el Congreso. La arremetida no es un simple gallito de trincheras: los acusadores aseguran tener entre manos un escándalo de «hechos aritméticos» tras detectar supuestos ingresos inflados, gastos escondidos y lo que califican como brutales errores de cálculo en la trayectoria de la deuda pública heredada de la administración del expresidente Gabriel Boric. Según denunció el jefe de bancada de Republicanos, el diputado Benjamín Moreno, el forado financiero oculto equivaldría a todo lo que Chile gasta anualmente en sus fuerzas de orden.
Sin embargo, desde la vereda de la exautoridad y el Frente Amplio saltaron de inmediato a desmentir la base del libelo, advirtiendo que la acusación no se sustenta en datos reales objetivos, sino en una interpretación política y técnica realizada por el actual Ministerio de Hacienda a cargo del ministro Jorge Quiroz. Para el bando de Grau, el actual secretario de Estado se apresuró en sus conclusiones al instalar la idea de un «error» en las proyecciones financieras de la gestión anterior.
Pese a estas críticas, el jefe de bancada del PNL, el diputado Cristóbal Urruticoechea, fue tajante en señalar que la entrega de información inconsistente en los informes oficiales es una falta extremadamente grave a la responsabilidad fiscal. Con la mecha ya encendida, el libelo requiere el respaldo obligatorio de entre 10 y 20 diputados firmantes para dar el puntapié inicial a un rígido itinerario que se encuentra sistematizado por el analista Danilo Herrera en su cuenta de X @daniloherrerad y que obliga a sesionar antes de que se cumpla el plazo fatal de tres meses desde que el exministro dejó el cargo.
Procedimiento de la acusación constitucional: Ante la eventual acusación constitucional contra el exministro Nicolás Grau, les dejo los pasos de la AC en el Congreso. pic.twitter.com/tOzu4yiXKe
— Danilo Herrera (@daniloherrerad) May 28, 2026
A partir de ahora, el destino de Grau entra a una verdadera juguera política a través de las siguientes etapas clave:
- La tómbola de la Comisión Especial: ¿Suerte o condena?
Lo primero tras la notificación al acusado será el nacimiento de una comisión especial de 5 miembros. Aquí no hay espacio para negociaciones de pasillo: los nombres se eligen estrictamente por sorteo, dejando fuera de las balotas a los diputados denunciantes y a la Mesa de la Cámara. Esta instancia exprés tendrá apenas 6 días hábiles para evacuar un informe. Aunque el documento no es de carácter obligatorio, ganar o perder ese primer gallito marcará el termómetro de lo que vendrá en la Sala.
- La «Cuestión Previa»: La primera balsa de salvación de la defensa
Antes de entrar a picar el fondo del desastre financiero, el equipo jurídico de Grau jugará la carta de la «cuestión previa». Esta es una maniobra netamente estratégica donde alegarán que el texto no cumple con los requisitos constitucionales de forma. Si la Cámara de Diputados la acoge por mayoría de los presentes, la acusación muere ahí mismo. Si se rechaza, Grau entra directo al área chica.
Desde la vereda del exministro la defensa ha sido férrea. La presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, tildó la ofensiva liderada por el bloque de Kaiser como un «show sin ningún fundamento» en medio de un escenario donde la ciudadanía exige soluciones al costo de la vida. Asimismo, destacó la total disposición de Grau para revisar las diferencias de estimaciones con el Ejecutivo actual, acusando al PNL de preferir la polarización por sobre una mirada de Estado.
Por su parte, el propio exministro Nicolás Grau utilizó su cuenta de X (antes Twitter) para frenar en seco las imputaciones del ministro Quiroz, desnudando que el argumento de Hacienda asume de forma implícita que entre ambos informes solo varió la proyección del déficit, omitiendo componentes macroeconómicos transparentados en el 4to Informe de Finanzas Públicas (IFP), tales como la apreciación del peso —que baja el valor de la deuda en pesos— y el alza en la proyección del PIB nominal.
En su defensa, Grau explicó que las proyecciones a cuatro años se basan legítimamente en supuestos y que tener visiones distintas sobre estos componentes macroeconómicos constituye una discrepancia técnica normal, no un error. Como contraataque, Grau celebró que nadie ponga en duda que la relación deuda/PIB bajó en 2025, un hito que no ocurría hace 18 años, emplazando al debate a enfocarse en por qué el actual IFP de Quiroz calla el impacto de la mega reforma en la deuda pública.
En este hilo explico por qué el Ministro de Hacienda se apresura al señalar que habría un cálculo errado en la proyección de deuda que hicimos para 2026-2030 en nuestro último informe de IFP. La proyección es consistente y no tiene errores de cálculo
— Nicolás Grau Veloso (@nico_grau) May 26, 2026
- El ring de la Sala: Debate y votación a todo o nada
De caerse la cuestión previa, se abrirá el debate de fondo en sesiones diarias. Será un cara a cara de alta tensión entre el diputado informante y la defensa de la exautoridad, quien podrá rectificar hechos antes del cierre de la sesión. Para que el libelo logre «cobrarse la pieza» y avanzar al Senado, los acusadores necesitan amarrar la mayoría simple de los diputados presentes en la Sala.
El veredicto final: El Senado como verdugo
Si la Cámara Baja le da el pase, el caso escalará al Senado, donde una comisión de tres diputados irá a sostener los cargos ante los senadores, quienes actuarán formalmente como jurado y tendrán 30 días hábiles para decidir el futuro político de Grau. Un dato clave para el desenlace: en esta etapa de máxima presión, los partidos tienen estrictamente prohibido impartir órdenes de votación. Cada parlamentario votará según su propia trinchera y conveniencia.
Si el Senado se cuadra y acoge la acusación, el golpe será demoledor: Grau no solo cargará con el estigma del juicio político, sino que quedará completamente inhabilitado para ejercer cualquier cargo público por un largo periodo de 5 años. La suerte ya está echada en los pasillos del Parlamento.




