
Un río que se represó y reventó: al menos 31 muertos y cerca de 400 desaparecidos en la frontera Nepal-China
La crecida súbita del río Bhote Koshi arrasó este miércoles los poblados de Timure y Syapru Besi, en el norte de Nepal. Hay al menos 31 muertos, casi 400 personas sin localizar y un operativo de rescate frenado por el mal tiempo. Del otro lado de la frontera, el Tíbet reporta un escenario igual de grave. La causa todavía está en disputa.
Diez minutos que borraron dos pueblos
Eran alrededor de las 9 de la mañana del miércoles cuando una masa de agua, barro y roca bajó por el río Bhote Koshi y entró al distrito nepalí de Rasuwa, a unos 125 kilómetros al noreste de Katmandú. En cuestión de minutos arrasó Timure y Syapru Besi, dos localidades de una zona montañosa donde viven cerca de 50.000 personas, y siguió aguas abajo hasta el río Trishuli, afectando también los distritos de Dhading y Nuwakot.
Timure no es un pueblo cualquiera: es el último asentamiento del camino hacia China, un punto de paso comercial donde habitualmente se acumulan filas de camiones esperando cruzar la frontera. Syapru Besi, por su parte, es la puerta de entrada al Parque Nacional Langtang, uno de los circuitos de trekking más transitados del país. Esa combinación —comercio fronterizo y turismo de montaña— explica buena parte de la magnitud de la tragedia.
El balance es provisorio y varía según la fuente. La policía de la provincia de Bagmati reporta al menos 31 fallecidos, mientras que el diario nepalí Kathmandu Post confirmaba 22 al cierre de su última actualización. Las autoridades de ambos países coinciden en que la cifra seguirá subiendo a medida que los equipos lleguen a sectores todavía incomunicados.
Casi 400 personas sin localizar
La Junta de Turismo de Nepal informó un registro preliminar levantado con las agencias de viaje: 384 viajeros no localizados, de los cuales 291 son extranjeros y 93 nepalíes. Entre los extranjeros hay ciudadanos de India, Estados Unidos, Reino Unido, Malasia y otros países. Las cifras desagregadas por nacionalidad todavía difieren entre fuentes oficiales y de prensa, por lo que deben tomarse como preliminares.
A ese registro se suman otros grupos que estaban trabajando en la zona cuando llegó la crecida:
- 60 personas del proyecto hidroeléctrico Langtang Khola, de 20 MW y en construcción. Según su promotor, Bijay Mohan Bhattarai, 35 estaban dentro de un túnel realizando faenas de hormigonado y otras 25 eran ingenieros, conductores y personal de cocina. No hay contacto con ninguno desde la mañana del miércoles.
- 32 efectivos de la Policía de Nepal y de la Fuerza de Policía Armada destacados en Timure.
- 15 funcionarios de la Aduana de Rasuwa, según informó el jefe del servicio, Rajendra Dhungana.
Un rescate a contrarreloj y con el clima en contra
El Ejército nepalí informó el rescate de 88 personas. Trece de ellas fueron trasladadas al Hospital Universitario Tribhuvan, en Katmandú, y el resto llevado a lugares seguros dentro de la misma zona. En el operativo participan doce helicópteros —cuatro del Ejército y el resto de operadores privados—, aunque los vuelos se han visto interrumpido una y otra vez por el mal tiempo.
Los videos difundidos por el propio Ejército muestran a personas siendo izadas desde los techos de sus casas, cubiertas de barro y con signos de haber sido golpeadas por el arrastre. En un primer momento, los helicópteros ni siquiera pudieron aterrizar: el río corría muy por sobre su cauce normal.
El Gobierno de Nepal pidió apoyo a India y a China para las tareas de búsqueda. La Cruz Roja, en tanto, activó equipos de respuesta y desplegó una brigada de emergencia con ayuda humanitaria hacia la zona afectada.
¿Sismo o lago glaciar? La causa sigue en discusión
Este es el punto donde conviene ser cuidadoso, porque circulan dos explicaciones y ninguna está confirmada por un informe técnico.
El canciller nepalí, Shisir Khanal, sostuvo que una evaluación preliminar apunta a que un sismo desencadenó un gran deslizamiento de tierra, que bloqueó el cauce del Bhote Koshi y liberó de golpe todo el volumen represado río abajo. Es la versión oficial más difundida hasta ahora, pero proviene de una declaración política y no de un peritaje sismológico.
En paralelo, las autoridades investigan la hipótesis de un GLOF (desborde de lago glaciar), el mecanismo que ya explicó una tragedia casi idéntica en el mismo río en julio del año pasado, cuando murieron nueve personas, otras 24 desaparecieron y la corriente se llevó el «Puente de la Amistad» que conecta Nepal con China. Un tercer análisis, atribuido a especialistas en reducción de riesgo de desastres, apunta a una avalancha de hielo y roca desde un glaciar del lado nepalí.
Lo que sí está establecido es que la emergencia no terminó: un bloqueo permanece alojado río arriba, en el sector fronterizo, y las autoridades advirtieron que podría generarse una segunda crecida.
El otro lado de la frontera
El desastre no se detuvo en el límite. El Tíbet reportó «grandes pérdidas humanas» y personas desaparecidas en el condado de Gyirong, después de que un alud golpeara un paso fronterizo y dejara sin caminos, comunicaciones ni electricidad a parte de la región de Shigatse. El presidente Xi Jinping instruyó desplegar todos los esfuerzos disponibles en la búsqueda y reforzar los sistemas de monitoreo y alerta temprana para evitar desastres secundarios. Pekín todavía no entrega cifras oficiales de víctimas.
La velocidad de esa reacción desde el nivel más alto del Estado chino es, en sí misma, un indicador de la gravedad del cuadro.
Reacciones internacionales
La Embajada de Estados Unidos en Nepal expresó sus condolencias y pidió a los ciudadanos estadounidenses que se encuentren en los distritos de Rasuwa, Nuwakot, Dhading, Gorkha, Chitwan y Tanahun mantenerse alejados de las riberas y de las zonas bajas, buscar terrenos altos y seguir las instrucciones locales. El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, ordenó por su parte un despliegue total de recursos para la búsqueda de sus connacionales.
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, llamó a los habitantes de las riberas a extremar las precauciones.
Un río que ya había avisado
El impacto no es solo humano. El Ministerio de Energía de Nepal informó que 430 MW de suministro eléctrico resultaron afectados, en su mayoría provenientes de centrales hidroeléctricas ubicadas en la cuenca.
El trasfondo es más largo que este miércoles. El Bhote Koshi y su afluente, el Lhende Khola, se desbordaron dos veces en apenas 14 meses. Rasuwa es un distrito especialmente expuesto: laderas con pendientes superiores a los 30 grados, glaciares en retroceso y asentamientos instalados justo en el fondo del valle. Es, además, el mismo territorio devastado por el terremoto de magnitud 7,8 de 2015, que dejó más de 9.000 muertos en Nepal y sepultó a cientos de personas en el Parque Nacional Langtang.
Los especialistas insisten en un dato de fondo: la región del Himalaya se está calentando más rápido que el promedio del planeta, lo que multiplica la formación de lagos glaciares inestables y la frecuencia de estas crecidas súbitas. En un escenario así, sostienen, la alerta temprana deja de ser un lujo técnico y pasa a ser la primera línea de defensa.




